8/6/10

TALLER SOCIOLINGÜÍSTICO: HISTORIAS DISPARATADAS IV


Érase una vez, un patito, que no era un patito normal, era el patito feo. Que vivía en un lago. Tenía pocos amigos, pues a nadie le gustaba su sopa. A él si, le encantaba, era la típica sopa familiar picante con caldo de pollo.
Era sábado, una tranquila mañana de lago. No había mejor sensación que la que estaba sintiendo el patito feo. Entonces se levantó de la cama, se vistió, se preparó y  salió de casa para hacer lo que siempre hacía los sábados por la mañana. Ir a coger setas. Recoger setas era su tarea favorita, por que también se encontraba con su amiga Pepa, que era un hermoso pato que le atraía mucho la atención al patito feo, pero solo eran amigos. 
Cuándo al patito feo le parecieron suficientes, se fue camino a casa con su gran saco lleno de setas. Pensó que si tal vez las lavaba un poco por si acaso, las podría añadir a su deliciosa sopa. Una vez preparada, el patito se sentó en su silla para beberse su rica sopa. Al tragar solo un poco de su caldo, oyó un semejante ruido que se escucho por toda la casa. Entonces el patito exhausto gritó:
                             - ¡Me he tirado un pedo!
Salió rápidamente de su casa y gritaba lo ocurrido, sus vecinos no pudieron evitar oírle y contestaron:
        -¡¿Queeé?! Adiós
El patito desesperado, no sabía que hacer y corrió rápidamente hacía casa de su amiga Pepa. Nervioso y desesperado le contó lo ocurrido a su amiga, y ella le dio un poco de sopa, pero no la de con la receta del patito, otra diferente, otra que estaba demasiado rica para los sentidos del patito, entonces de repente, la mente se le volvió en blanco y notó como solo un pensamiento podía correr por su cabeza, su amiga Pepa. Empezó a tener mariposas en la tripa y averiguó lo ocurrido, se había enamorado de su amiga.
Nervioso y colorado de la vergüenza, se lo contó a su amiga, y entonces esta le confesó que ella también estaba enamorada y que siempre le había dado cosa decírselo. Los dos amigos completamente enamorados, decidieron casarse, y fueron dos patos muy felices, y sobretodo, a prueba de pedos.

ELENA

Un día el oso fue a la nevera a coger agua, pero fue con los ojos cerrados. Como fue con los ojos cerrados, se cayó al water y bebió el agua que había dentro. Al cabo de un tiempo decidió salir de paseo y como se tropezó, la gente que le vio dijo: Aya yai…
Los que pasaban le decían: Estas más loco que loco. Como se aburría se fue al cine y conoció  al oso Tedi. Al final se hicieron muy amigos.  
  
YAIZA