24/3/09

TALLER SOCIOLINGÜÍSTICO: CUENTOS ASTRONÓMICOS I

DOS GRANDES AMIGAS

En los tiempos de Maricastaña, en el Universo, la Luna lloraba sin cesar, porque solo podía alumbrar de noche. La Luna solía tener bastante envidia al Sol, porque él podía alumbrar de día. Un día la Tierra le preguntó que le pasaba, y ella le contestó:

-Me gustaría hacer lo mismo que el Sol, pero eso es imposible.

Después la Tierra le dijo:

-A mí me gustaría ser grande y fuerte cómo Júpiter, pero no puedo serlo.

Entonces la Luna y la Tierra se hicieron cada día más amigas. La Luna se quedó con la Tierra para siempre pero el Sol no tardó en darse cuenta de lo sucedido, y un día fue a hablar con la Tierra:

-Tú y la Luna no podéis estar juntas, ya que no cumplís las normas del Universo, que son muy estrictas, os prohíbo volver a estar juntas.

La Tierra respondió:

-Entonces como que Júpiter tiene tantas amigas y no le dices nada.

La Luna se quedó muy triste pues escucho los rumores del Sol con la Tierra, pensaba que iba a perder a su mejor y única amiga. Al cabo de pocos días la Luna le dijo:

-Amiga mía, el Sol es muy injusto vámonos de este Sistema Solar, vámonos a la estrella más lejana para no volver a ver al Sol y estar lo más lejos posible de él, huyamos a Alfa Centauri (estrella más cercana al Sol), antes de que nos vea.

Y así lo hicieron, procurando que no las viera nadie. El Sol, dos días después de la desaparición de la Tierra y la Luna se sintió apenado porque ahora solo tenía 7 planetas en su Sistema. Entonces le dijo a un meteorito que las buscara y les dijera que volvieran. Tras haber oído las explicaciones del meteorito decidieron volver al Sistema Solar y llevar la vida de siempre, pero con una condición: Qué el pequeño y débil satélite llamado Plutón vuelva a ser un planeta que figure en el Sistema Solar.

Y colorín colorado, esta historia de planetas se ha acabado.

Autores: Rubén A., Elena A. y Fernando B.